El kéfir es una bebida obtenida mediante la fermentación de la leche con una comunidad de microorganismos. Durante este proceso, bacterias y levaduras interactúan con los componentes de la leche y generan las características propias del kéfir: su sabor ligeramente ácido, textura y perfil fermentado.
¿Qué hace especial al kéfir?
A diferencia de la leche convencional, el kéfir pasa por un proceso de fermentación controlada. La calidad de la materia prima, los cultivos utilizados, la higiene y el tiempo de fermentación son aspectos importantes para conseguir un producto uniforme y seguro.
Una opción para la alimentación diaria
El kéfir puede incorporarse a desayunos, meriendas o preparaciones con frutas y cereales. Su versatilidad permite disfrutarlo solo o acompañado de otros alimentos dentro de una dieta variada y equilibrada.
En ELOHIM buscamos combinar tradición, conocimiento y control de procesos para desarrollar productos fermentados con altos estándares de elaboración.
